Brasil vive del genio de Neymar

Neymar mantiene su dictadura en la Confederaciones. Todo el juego de Brasil, el que vale la pena, pasa por sus botas. El joven mohicano está respondiendo a las expectativas generadas desde el inicio del campeonato con creces. Ayer, él solito se bastço para asegurarle a Brasil la clasificación de las semifinales de la Confederaciónes. Un gol de fantasía en el minuto nueve y una asistencia de esas que triunfan en Youtube para que Jo la empujara en el 90’ fueron argumento suficiente para liquidar el partido ante un México que fue Gio Dos Santos y poco más.

Brasil sigue firme en su plan, pero (atención España), mejora un poco cada día. Los primeros 20 minutos de los de Scolari ayer poco tienen que envidiar a la mejor versión de la selección española. Tienen los brasileños una defensa más que apañada con dos centrales muy buenos (excelente ayer David Luiz), un centro del campo con Paulinho que es una locomotora y un ataque donde Neymar marca diferencias.

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Tienen lagunas. Más que España si nos ponemos a comparar. Por ejemplo, a Marcelo le tortura el flato a partir del minuto 50, Fred es un tronco que no desentonaría en Yellowstone y Oscar no está en su mejor momento. Y los planes de Scolari son más predecibles que los de una despedida de soltero en Benidorm. Felipao ha adpotado un libreto y de ahí no le saca ni Zagalo.

Pero el elemento diferencial se llama Neymar, que ayer fue una verdadera plaga para la defensa mexicana. De la Torre, seleccionador del Tri, diseñó un sistema especial para pararle, pero el nuevo jugador del Barça fue un tornado. De no jugar al lado de Hulk o de Fred, el partido se hubiera acabado en esos primeros 20 minutos primorosos en los que el Mohicano desbordó, asistió, creó y regateó como un diablo.

Pero Neymar no está bien acompañado, al menos de inicio. Luego, en la segunda parte, cuando parecen Hernanes, Lucas Moura y Jo, la cosa cambia y Brasil se parece a Brasil. Antes recuerda a la Argentina de Maradona.

A los 9’ de partido, Neymar soltó un zurdazo tremendo que puso en ventaja a Brasil, que por muchos minutos tuvo el partido en su mano. Los mexicanos, orgullosos como pocos, lograron a fuerza de lucha, equilibrar el partido y llegar a los minutos finales con opciones de dar el susto, pero otra genialidad de Neymar, permitió a Jo cerrar el partido.